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Técnica

Calor y productividad en el trabajo: umbrales, errores, accidentes y palancas del edificio

Por encima de 20 °C, la productividad retrocede de un 2 a un 3 % por cada grado adicional según la OMS y la OMM; el INRS, instituto francés de prevención de riesgos laborales, fija sus referencias de vigilancia en 28 °C para un trabajo físico y 30 °C para una actividad sedentaria. Este dosier reúne lo que los estudios establecen sobre las horas perdidas, los errores y los accidentes, lo que debe hacer el empleador según la normativa francesa y lo que el edificio puede cambiar.

Actualizado el 17 de septiembre de 2026 · Hélios Solution Cool Roof

Un tema medido, convertido en un reto de producción

El calor en el trabajo se trató durante mucho tiempo como una cuestión de confort, resuelta con un ventilador y una botella de agua. Los veranos recientes han cambiado la escala del problema: en un taller, un almacén o una oficina bajo cubierta, la temperatura en los puestos de trabajo supera ya cada verano las referencias de vigilancia, a veces durante semanas. Organizaciones internacionales, institutos de prevención e investigadores han medido lo que eso cuesta en horas, en errores y en accidentes. Este dosier hace la síntesis, con las fuentes como respaldo, antes de sacar las consecuencias para un edificio.

Los umbrales: confort, vigilancia, peligro

No existe un umbral, sino una escala, que las fuentes describen de forma convergente.

Referencia Valor Fuente
Rendimiento máximo en la oficina Unos 22 °C de aire, según una síntesis de 24 estudios Seppänen, Fisk y Lei, LBNL, 2006
Pérdida de productividad Del 2 al 3 % por grado por encima de 20 °C OMS y OMM, 2025
Referencia de vigilancia, actividad sedentaria 30 °C INRS
Referencia de vigilancia, trabajo físico 28 °C INRS
Estrés térmico Por lo general por encima de 35 °C, con humedad elevada OIT, 2019

El Lawrence Berkeley National Laboratory, que sintetizó 24 estudios sobre el trabajo de oficina, sitúa el máximo de rendimiento hacia los 71 °F, es decir, unos 22 °C, con un descenso a uno y otro lado, y subraya al mismo tiempo la incertidumbre sobre la magnitud de las pérdidas en situación real. Lan, Wargocki y Lian (Energy and Buildings, 2011) midieron en laboratorio que un aumento de la temperatura del aire degrada el rendimiento, que el mejor resultado se obtiene en un ambiente ligeramente fresco, y recomiendan buscar una sensación térmica entre −0,5 y 0 en la escala PMV en lugar del intervalo de −0,5 a +0,5 de las normas de confort.

El INRS recuerda que la normativa francesa no prevé una temperatura a partir de la cual habría que actuar ni otra por encima de la cual estaría prohibido trabajar, pero que 30 °C para una actividad sedentaria y 28 °C para un trabajo físico pueden servir de referencia; el riesgo real depende de la humedad, de la radiación, de la ropa y de la intensidad del esfuerzo. La Organización Internacional del Trabajo define el estrés térmico como un calor que excede lo que el cuerpo tolera sin alteración fisiológica, y que se produce por lo general por encima de 35 °C con humedad elevada.

Lo que dicen los grandes estudios internacionales

OIT, «Working on a warmer planet» (2019)

En un escenario de calentamiento de 1,5 °C de aquí a final de siglo, la Organización Internacional del Trabajo proyecta la pérdida del 2,2 % de las horas de trabajo mundiales en 2030, es decir, el equivalente a 80 millones de empleos a tiempo completo y 2,4 billones de dólares. La agricultura concentraría el 60 % de las horas perdidas y la construcción el 19 %, pero el informe subraya que la industria, el transporte y los servicios se ven afectados en cuanto el trabajo se realiza en locales sin refrigerar.

OIT, «Ensuring safety and health at work in a changing climate» (2024)

Cinco años después, la OIT estima que más de 2.400 millones de trabajadores, de un total de 3.400 millones, están expuestos a un calor excesivo durante su actividad, una proporción que ha pasado del 65,5 % al 70,9 % desde 2000. Atribuye al calor excesivo 22,87 millones de accidentes de trabajo al año, 18.970 muertes y 2,09 millones de años de vida saludable perdidos.

OMS y OMM, «Climate change and workplace heat stress» (2025)

El informe y la guía publicados el 22 de agosto de 2025 por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Meteorológica Mundial recogen estos órdenes de magnitud y añaden la relación que interesa a un director de producción: la productividad retrocede de un 2 a un 3 % por grado por encima de 20 °C. Los autores insisten en la exposición de los trabajadores tanto en interior como en exterior y piden planes de acción contra el calor por sectores.

El metaanálisis de Flouris et al. (2018)

Publicada en The Lancet Planetary Health, esta revisión sistemática agrupa 111 estudios realizados en 30 países, que abarcan 447 millones de trabajadores de más de 40 oficios: el 35 % de los trabajadores expuestos sufre sobrecarga térmica durante su turno, el 30 % de quienes trabajan con sobrecarga térmica declara pérdidas de productividad, y el 15 % de quienes trabajan habitualmente con calor presenta una afectación renal. La temperatura corporal central de los trabajadores expuestos sube de media 0,7 °C.

Errores, vigilancia y accidentes

La productividad es solo una cara del problema; la otra es la seguridad. El INRS es explícito: el calor aumenta el riesgo de accidentes porque provoca una bajada de la vigilancia y un aumento de los tiempos de reacción; se observan más errores y omisiones, es más difícil realizar una tarea que exige precisión y más peligroso hacer un esfuerzo físico importante en un ambiente muy caluroso.

Los datos econométricos lo confirman. Park, Pankratz y Behrer (IZA, 2021) explotaron el mayor sistema de indemnización por accidentes de trabajo de Estados Unidos, el de California: las temperaturas elevadas aumentan de forma significativa los accidentes, en unos 20.000 al año, y el efecto persiste en interior, en la industria y el almacenamiento, también en lesiones sin relación aparente con la temperatura, como las caídas de altura. El calor no lesiona solo por el golpe de calor; degrada la atención, y es la atención la que protege.

Lo que debe hacer el empleador

La obligación general de seguridad del artículo L. 4121-1 del Código del Trabajo francés se aplica al calor como a cualquier riesgo. Desde el 1 de julio de 2025, el decreto n.º 2025-482 de 27 de mayo de 2025 le añade un capítulo dedicado a los episodios de calor intenso, definidos por referencia a los avisos de vigilancia de Météo-France: artículos R. 4463-1 a R. 4463-8. El empleador evalúa el riesgo, tanto en interior como en exterior, y lo consigna en el documento único de evaluación de riesgos (document unique); pone en práctica medidas de prevención: modificación de los procesos, adaptación de los horarios, medios técnicos para reducir la radiación solar, acondicionamiento de los puestos, agua potable fresca cerca de los puestos, información a los trabajadores, procedimiento de aviso y de primeros auxilios.

Otros artículos se dirigen directamente al edificio. El INRS recuerda que el artículo R. 4222-1 impone una renovación del aire de los locales cerrados que evite las elevaciones exageradas de temperatura, que los artículos R. 4213-7 a R. 4213-9 exigen locales cuya temperatura esté adaptada al organismo humano, y que los trabajadores jóvenes no pueden ser destinados a trabajos que los expongan a una temperatura extrema (artículo D. 4153-36). El Code du travail numérique, el servicio en línea de derecho laboral del Gobierno francés, precisa que la evaluación se integra en el documento único o, a partir de 50 trabajadores, en el programa anual de prevención, y que el derecho de retirada (droit de retrait) se aprecia caso por caso. El detalle está en nuestro dosier sobre las obligaciones del empleador frente al calor (en francés).

Traducir los estudios en decisiones en un taller o un almacén

Las medidas de prevención que recomienda el INRS se ordenan en dos familias. La organización: limitar los tiempos de exposición, aumentar la frecuencia de las pausas, habilitar zonas de descanso refrigeradas, proporcionar una fuente de agua fresca e incitar a beber a menudo, modificar los horarios en los periodos de calor intenso. El edificio y los puestos: reducir la temperatura y la humedad mediante la ventilación o la climatización allí donde sea posible, reducir la radiación mediante el calorifugado de las superficies, el uso de pantallas o de revestimientos reflectantes, y tener en cuenta el confort de verano en las decisiones arquitectónicas.

En un edificio de una sola planta, la segunda familia empieza por la cubierta. Un taller o un almacén de chapa de acero o de membrana bituminosa recibe lo esencial de la radiación solar por su cubierta, que alcanza de 50 a 70 °C en pleno verano y radia hacia los puestos situados debajo; después el calor se estratifica en altura, en los altillos y las estanterías. Ventilar o remover un aire ya caliente mejora el confort sin tratar la causa. Nuestro artículo sobre la temperatura en almacenes logísticos (en francés) detalla esta física y las medidas que conviene combinar.

El papel de la cubierta reflectante

Es exactamente el «medio técnico para reducir la radiación solar» al que se refiere el artículo R. 4463-3. El sistema PrimaTherm® que aplicamos en 4 capas devuelve el 95 % de la radiación solar (ASTM E903-12), con una emisividad de 0,89 (ASTM C1371-15) y un SRI de 120 (ASTM E1980), conservado en 119 tras 4.000 horas de envejecimiento acelerado. La superficie de una cubierta oscura pasa de 50–70 °C a 25–35 °C, es decir, hasta −30 °C en superficie; en la recepción de la obra de Airbus Marignane, la medición por infrarrojos del 19 de junio de 2026 daba 57,8 °C en la zona testigo y 28,6 °C en la zona tratada, es decir, −29 °C. Bajo la cubierta, la ganancia percibida alcanza hasta −6 °C según el aislamiento y la ventilación: puesto en relación con el 2 a 3 % por grado que adoptan la OMS y la OMM, es la diferencia entre una tarde en la que el ritmo se mantiene y una tarde en la que se multiplican las pausas.

La obra se hace sin parar la actividad, bidones y bombas en el suelo, mangueras en la cubierta, y la recepción queda documentada con mediciones de antes y de después, que se adjuntan al documento único como prueba de la acción emprendida. Nuestras páginas cool roof para la industria y cool roof para naves logísticas describen las configuraciones habituales, nuestra guía cool roof y salud (en francés) vuelve sobre los efectos sanitarios, y el estudio gratuito estima la ganancia esperada en 48 h.

Puntos clave

  • Umbrales: rendimiento máximo de oficina hacia los 22 °C (LBNL), −2 a −3 % de productividad por grado por encima de 20 °C (OMS y OMM), referencias del INRS de 28 °C para un trabajo físico y 30 °C para una actividad sedentaria, estrés térmico por lo general por encima de 35 °C (OIT).
  • Horas perdidas: el 2,2 % de las horas de trabajo mundiales en 2030, es decir, 80 millones de empleos a tiempo completo (OIT, 2019); 2.400 millones de trabajadores expuestos y 22,87 millones de accidentes al año atribuibles al calor (OIT, 2024).
  • Errores y accidentes: vigilancia y tiempo de reacción degradados (INRS); unos 20.000 accidentes al año en California atribuibles al calor, también en interior (Park et al., 2021).
  • Obligaciones: artículos R. 4463-1 a R. 4463-8 del Código del Trabajo francés desde el 1 de julio de 2025, entre ellas medios técnicos para reducir la radiación solar.
  • Edificio: en los locales de una sola planta, la cubierta es la fuente principal; un revestimiento reflectante certificado la devuelve a 25–35 °C, hasta −6 °C percibidos bajo la cubierta.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Existe en Francia una temperatura máxima legal en el trabajo?

No. El Código del Trabajo francés no fija ninguna temperatura tope; impone una obligación de seguridad y, desde el 1 de julio de 2025, medidas precisas durante los episodios de calor intenso definidos por los avisos de vigilancia de Météo-France. El INRS da dos referencias, 28 °C para un trabajo físico y 30 °C para una actividad sedentaria, por encima de las cuales el calor puede constituir un riesgo. Son indicadores, no umbrales reglamentarios.

¿Cuánto baja la productividad con el calor?

El informe publicado en 2025 por la OMS y la OMM adopta una bajada del 2 al 3 % por grado por encima de 20 °C. Un metaanálisis de 2018 sobre 111 estudios concluye que el 30 % de las personas que trabajan con sobrecarga térmica declaran pérdidas de productividad. La magnitud depende de la tarea, de la humedad, de la ropa y de la aclimatación; el orden de magnitud, en cambio, ya no se discute.

¿El calor aumenta de verdad los accidentes de trabajo?

Sí. El INRS explica que el calor provoca una bajada de la vigilancia y un aumento del tiempo de reacción, de los errores y de las omisiones. Un estudio econométrico realizado sobre el sistema de indemnización de California atribuye al calor unos 20.000 accidentes de trabajo al año, también en fábricas y almacenes, y en tipos de lesiones sin relación aparente con la temperatura, como las caídas.

¿Qué debe hacer el empleador durante un episodio de calor?

Evaluar el riesgo en el documento único de evaluación de riesgos (document unique), adaptar los procesos y los horarios, aportar medios técnicos para reducir la radiación solar, poner a disposición agua potable fresca cerca de los puestos, informar a los trabajadores y organizar el aviso y los primeros auxilios. Estas obligaciones figuran en los artículos R. 4463-1 a R. 4463-8 del Código del Trabajo francés, introducidos por el decreto de 27 de mayo de 2025.

¿Afecta a las oficinas climatizadas?

Sí, de otra manera. Los estudios sobre el trabajo de oficina sitúan el rendimiento máximo en torno a 22 °C y muestran que un entorno ligeramente fresco favorece la concentración. En verano, una climatización que se satura bajo una cubierta sobrecalentada deja que la temperatura derive varios grados por encima de ese óptimo, lo que se lee en la calidad del trabajo antes de leerse en la factura.

¿Basta una cubierta reflectante para resolver el problema?

No, trata la fuente principal en los edificios de una sola planta, talleres, almacenes, pabellones deportivos, donde el calor entra por la cubierta. Una cubierta oscura pasa de 50–70 °C a 25–35 °C en superficie, y la ganancia percibida bajo la cubierta alcanza hasta −6 °C según el aislamiento. El agua, las pausas, la ventilación nocturna y la adaptación de los horarios siguen siendo necesarias.

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